Micaela Távara: «Re-Volver es recorrer el camino ya transitado para reencontrarme conmigo» | Entrevista

Re-Volver, poesía performática de Micael Távara.

Por Juliane Angeles

La Colectiva Trenzar estrenó el 19 de septiembre Re-Volver, una puesta en escena que recopila los textos de Micaela Távara, bajo la dirección de Alondra Flores y la música en vivo de Ivon Muñoz y Pepe Toro. En Re-Volver veremos cómo una mujer muta y muda desde la penumbra a un nuevo hogar construido por sí misma. “Tenemos compañeras y compañeros que lo están dando todo. Gente que está entregando mucho amor, soporte y protección. Estamos muy agradecidas”, dice Alondra. Un día antes del estreno fuimos al ensayo en Plaza Bolognesi 590, en Breña. Ahí conversamos con Micaela y Alondra.


Re-Volver tiene muchos significados. ¿Cuál de todos ellos es el que representa a esta pieza teatral? ¿Qué es lo que quieren decir con Re-Volver?

Micaela Távara: Sí, tiene muchos significados. Revólver es un arma de fuego o re-volver, o sea, regresar a una misma. Regresar por el camino que ya has recorrido. También significa “revolverse”, como cuando revuelves los huevos, o desordenarse. Para mí, Re-Volver es recorrer el camino ya transitado para reencontrarme conmigo desde esos espacios que no quise encontrar cuando caminé por primera vez, y eso es tan fuerte como la bala de un revólver.

Alondra Flores: Lo interesante de la obra es que puede tener muchos significados: re-volver, revolver, revólver. Para mí, puede ser cualquiera de los tres en cualquier momento de la obra. Son 14 poemas que podría organizarlos y decir “este es un revólver”, “este es revolver, reconstruirme”, y así. Creo que la obra, como dice Micaela, es un recorrido por estos caminos, pero también es un recorrido para reconstruirse a una misma; para crear a partir de lo que nos dolió, nos alegró o molestó. Es decir, para crearse a una misma.

Re-Volver, poesía performática.
Re-Volver va hasta el 23 de septiembre en Plaza Bolognesi 590, en Breña. Foto: Juliane Angeles

Eso quiere decir que Re-Volver se origina a partir de un sujeto agredido y violentado. Un sujeto que se desarma para volverse a armar.

MT: Sí, significa eso que se desarma. Eso que estuvo bien armadito, y que de pronto se tiene que desarmar, porque es urgente volverlo armar. Y se tiene que volver armar con las mismas piezas, pero tal vez con otro esquema de rompecabeza. Es encontrar aquello que buscabas y que no quisiste ver, que tiene que ver con mis procesos de depresión. Yo nunca había pasado por un episodio de ansiedad ni de depresión. Siempre tuve esa imagen de una mujer fuerte y poderosa sobre mí. Entonces recordé un momento muy doloroso de mi vida, una violación que había olvidado. Después de esto, de un episodio caótico de dos años, es cuando me recupero y digo: “el ser humano no es esta dicotomía que plantean”. Que el más fuerte es aquel que nunca ha pasado por una depresión o el que puede hacer todo y nunca le ha pasado nada. Esa es la persona que el país necesita ver funcional. Y luego está la otra persona: la débil, que es asociada a la tristeza, la depresión y la dependencia, es lo que no sirve. Es como si el ser humano se dividiera en dos. Pero para mí, el ser humano hoy en día es una gran gama de posibilidades que navega en todas esas emociones y sentimientos. Yo no podría definirme a mí misma como solo una forma de ser.

El feminismo y la aceptación de la vulnerabilidad

De hecho, el feminismo interpela esa dicotomía. Nos dice que un sujeto puede desarrollarse en diferentes disciplinas y ejercer varios roles. 

MT: Yo siento que teóricamente el feminismo nos enseña mucho, es una gran dosis, pero cuando lo aplicas a tu vida personal, se necesita muchas cosas más para poder entender lo que nos dice. El feminismo nos enseña que la violencia nos marca, pero que no es imborrable. Que el dolor se puede transformar en creación, como esta performance. El feminismo también me han enseñado a aceptar mi vulnerabilidad. Me ha costado mucho aceptar que soy un ser vulnerable, que a veces tiene miedo y no puede. Creo que el sistema capitalista nos hace pensar que siempre tenemos que estar a la vanguardia. El feminismo me ha enseñado a estar en silencio para escucharme a mí misma.  

AF: El feminismo nos unió a Mica y a mí. Es la herramienta en la que creemos para cambiar este mundo, para crear y construir. En ese sentido, Re-Volver no es solo una pieza teatral. Para mí, es un espacio en el que distintas mujeres se pueden ver interpeladas por lo mismo que le interpela a Micaela o a mí en cada ensayo, y que después de eso puedan decir “yo también puedo hacer algo con este dolor, con este placer, con esta alegría, con esta violencia que día a día vivimos”. Como para el feminismo lo personal es político, no dejo de pensar que esta obra es un acto político, que comunica  a otras mujeres que es posible salir del dolor; y que hay otros caminos que no necesariamente son los que nos han enseñado.

Es necesario que se estrenen más performances como Re-Volver.

AF: Creo que es muy importante que haya piezas teatrales o performances que sean del grito de una mujer. Que sean desde lo testimonial, porque Re-Volver es una obra testimonial. Es importante que la creación sea un medio para comunicar desde nuestras vivencias.

Re-Voler, poesía performática.
Re-Volver consta de 14 poemas escritos por Micaela Távara. Foto: Juliane Angeles

Alondra, la performance consta de 14 poemas, ¿cómo fue el proceso de construcción de la obra a partir de ellos? 

AF: Al inicio no eran 14, eran muchos más. La selección me costó mucho. Luego tuve que armar una estructura con los poemas, porque cada poema es de un episodio distinto de la vida de Micaela durante esos dos años. Construir este rompecabezas partió desde mi dolor, mi placer y alegría, desde lo que a mí me conectaba con la obra. Cuando leí los poemas lloré, porque me sentí identificada. Me interpelaron. Pero también lloré porque era a mi mejor amiga a la que le había pasado esto. Después pensé en una construcción con la que la gente se pueda sentir identificada. La estructura es extraña, porque cada poema es independiente y se cuenta de manera distinta.

Micaela, en una entrevista reciente dijiste que “no hay que tener miedo a ahogarnos”. Cómo superar ese miedo al ahogamiento que mencionas, tomando en cuenta que es difícil salir de una situación así. 

MT: A diferencia de otras personas, lo mío fue producto de ese episodio. En ese sentido, me puse a pensar en estos ahogamientos que he sentido en mi vida. Cuando hago memoria, creo que siempre me he ahogado, por eso pienso que la única manera de aprender a nadar es ahogándote. A mí no me gustan los libros de autoayuda, sin embargo, he encontrado ciertas frases que me han motivado a salir adelante. A mí me ayudó mucho poder encontrarme a mí misma en el hoyo. Cuando ya no puedes cavar más, lo único que te toca es ir para arriba, por más iluso que suene. Ahora estoy escribiendo una especie de libro que se se va a llamar “Y después qué”, que para mí significa “ya lloré todo lo que tenía que llorar y ahora qué”. Y ese momento es el momento que estoy viviendo ahora. Nunca lo había conocido antes en mi vida. Esa alegría, esa paz, dejar el rencor y reencontrarme con las otras personas. 

Re-Volver, poesía performática.
Micaela Távara durante el ensayo de Re-Volver. Foto: Juliane Angeles
«Nunca hablamos del placer cuando has pasado por algo así»

¿Qué ocurrió cuando publicaste el poema “Ven soledad” en Facebook hace unos días?

MT: Por estos días, mi miedo más grande es que la gente no entienda qué es Re-Volver. Hace unos días hice un post en Facebook a partir de un poema que se llama “Ven soledad”, que habla sobre cómo después de haber pasado por un episodio tan fuerte como es una violación, entendí mi soledad como un espacio de placer y escribí sobre mi reencuentro con la sexualidad. Porque nunca hablamos del placer cuando has pasado por algo así. Entonces, me escribieron hombres. Unos ponían “me divierte” y otros decían que lo que iba a hacer “era solamente una cuestión de ego”. Y yo quisiera responderles a esas personas que sí, es una cuestión de ego, y está bien. Creo que las mujeres tenemos todo el derecho de volver a amarnos, de volver a decir en voz alta que la soledad es un espacio que queremos habitar, que es un revanchismo para nosotras y que sí; es mi ego, pero es un ego que quiero compartir con el resto. No es un ego violento, egoísta, sino un espacio que quiero compartir. Entiendo que aquellas personas han colocado eso desde su miedo, y lo importante en este momento soy yo. Entonces que ellos se hagan cargo de su miedo, porque yo ya me estoy haciendo bastante cargo de mis propios miedos.

 

Re-Volver se presentará todos los días desde el jueves 19 al lunes 23 de septiembre a las 8:00 p.m. en Plaza Bolognesi 590, Breña. Las entradas pueden adquirirse en la misma boletería: S/20 (General) y S/15 (Estudiantes).


Micaela Távara (1989) Artivista feminista, performer y pedagoga teatral. Ha creado y dirigido diversas intervenciones artísticas en el espacio público tocando temas como derechos sexuales y reproductivos, violencia de género y memoria, tanto en el Perú como en Latinoamérica y Europa. También es directora de teatro, gestora cultural y fundadora de la organización Trenzar. Ha trabajado junto a diversas organizaciones feministas y de derechos humanos como la ONU, Flora Tristán, DEMUS y Unicef, entre otros.

 

 

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