Acerca de «Cam girl and other poems», de Fiorella Terrazas

Cam Girl portada

Por Teresa Cabrera

Cam girl and other poems es en principio una reunión o remix de los textos que conformaron Hedores, Tratados de la perdedora, 🖕 y poemas dispersos en las plataformas virtuales en las que activa Fio, presentados en su dualidad castellano/ inglés. Esto es cierto, pero como ha señalado la autora, hay un paso más allá, no sólo en relación al tomar este material de sus situaciones originales (plaquetas y pantallas) para llevarlas al libro, sino al alinearlo para que desemboque en un concepto de generación. 

En CAM GIRL, la subjetividad generacional se compone como una identidad en tránsito y tiene varios atributos contradictorios. “Todo el concepto usado en el libro se refiere a esta generación que necesita dinero constantemente y lo gasta rápido. Y lo gasta también como una forma de escapar de la realidad, pues la realidad no lo satisface”, ha señalado en una entrevista la autora. Aunque puedan existir necesidades materiales, la experiencia no es la de la privación del dinero como medio para satisfacerlas o aminorarlas. Todo es acerca del fluir. El dinero debe fluir y  es bombeado, puesto en circulación por nuestras emociones más consumidoras. El gasto no tiene como horizonte la satisfacción sino el servir de alimento o combustible a una ficción si bien intermitente, placentera también en un sentido morboso, como ocurre en el poema final ES MÁS FÁCIL POR DINERO

Pero no nos adelantemos. INANICIÓN, la primera sección nos ubica antes en otro de los polos de esta clase de subjetividad morbosa: la debilidad física y psíquica, la impotencia, la languidez, cierta contención que se resuelve

Envidia. Desconfía. Cela
Comprime los crímenes y sujeta a la bestia que agacha la cabeza en sociedad.
Si sufres reconcíliate con la compasión y maltrata la venganza

Justifícate la vida sin salpicar al enemigo tu ira.

(p.42, Cuando el miedo se retrasa se vuelve lugar común la ilusión)


En toda la sección el diálogo es principalmente interior y los otros y otras son espectrales, seres incrustados en una realidad dolorosa. Es el registro emo que viene de tratados de la perdedora, donde la mirada es baja y desconfiada.

Le doy pleno pase al manifiesto de la verdad
en la oscuridad, el silencio, en la estrella ébano, y su extrema negrura
donde se encuentra la verdad

(p. 38 A Efecto aforismo asocial)

En la segunda sección, POWER, esta voz generacional adquiere una perspectiva colectiva. Fio ha declarado que la poesía comunica alguna especie de cuestionamiento. Agregaría que en CAM GIRL lo escenifica, escenifica este cuestionamiento. Si en la primera sección la calle es ese lugar que, aunque liberador frente a la opresión doméstica, está asociado a lo inhóspito y a la dureza de los aprendizajes, en la segunda sección es el escenario del cuestionamiento colectivo. Aparecen los otros como fuente de un dolor distinto, íntimo, pero social y abierto a la posibilidad, como en los poemas Mamita contó cuando 4 militares atentaron contra ella y su hijo y Policía Nacional del Perú le tira explosivos a los que no queremos que liberen al ex Presidente. En el primero leemos:

En las calles de centro de Lima
Levantó un puño, apenas llego al metro 60 cuando hago eso,
Me siento un pedacito del mundo
Soy un pedacito de esta legión
Que grita
JUSTICIA Y REPARACIÓN
Pero también soy un cardumen que forma otro cardumen

De seres libres que nadan llenos de coraje

En Policía Nacional, somos llamados a convertirnos en “aves góticas y ruidosas en las calles”, y se nos advierte que la calle es la pista que “se ha hecho también para guerrear así”. Se trata de la cierta organización de la rabia colectiva, que encuentra en la policía, la justicia o la presidencia los sujetos del mal social, las “instituciones de ahora que callan todo con agua helada, bombas y disparos”. La represión se ubica ahora fuera del sujeto y tiene una envoltura política, aunque la demanda sea en todos los casos referidos a procedimientos de administración de justicia antes que a un horizonte de justicia social.

Al explicar la organización de su CAM GIRL, Fio ha dicho que hay una intención de romper la idea de cronología y apostar más bien por un orden emocional. Este ordenamiento de los textos de acuerdo a las emociones nos llevan del mundo SAD de la primera sección a la experiencia de liberación como una prefiguración utópica: POE FUTURE, es plot twist cibernético al que se ha referido Fio también en una entrevista reciente. La subjetividad vuelve  a individualizarse, pero no para acercarse al estado interior o al cuerpo orgánico, sino para concebirse y nombrarse COSA, desde el CAM GIRL, ese binomio cuerpo/medio, hasta la objetualidad que surge en los poemas Cosas que soy, Me convierto en lipstick o CELULAR:

El smartphone está cocido a mi cuerpo
Trazo con mi dedo una cobertura suave
que me traslade a otro país
Con gente de una sociedad caliente
me deriva a veces a sitios vacíos de personas

(p.168)

Los otros, los demás, reaparecen. Vuelven en las pantallas y en las interacciones fugaces, veloces. Generalmente gozosas o en una especie de consumo del otro, un consumo no necesariamente negativo sino curiosamente cercano (A lot of chicas tristes e Instagram) A veces en la forma del odio (ODIO AQUÍ, p. 124), ese gasto colosal de energía que supone una jauría de HATERS.

El odio es un matrimonio se proyecta en 3D
las amenazas son solo un juego de hashtags de forma violenta
cambian de símbolo para decir una injuria sobre los poderes de la red
y eso asesina un cuerpo por la tarde, no podrás moverte
sin un mudismo crece en tu mente se trepa en el cuello
se propogará el virus
entonces
trépate en otra espina,
en otro pecho cuando se ocurran ideas

El tránsito de la sad girl a la cam girl no es lineal. De hecho, la voz de los textos se permite recorrer emociones dispares, aunque ya sin la sensación opresiva que predomina en INANICIÓN. La sensibilidad se ha ampliado hacia otros sujetos, reivindicando la belleza de lo extraño o lo disidente (DRAG QUEENS, p.176), la sagacidad que surge en la marginalidad y en la violencia de la precariedad (SOY UNA DIVA POP, p. 213, lA VENENO, p.240 o PUPI, p.242). También abarca a otras especies, como en NOTIFICACIONES (p.170):

En internet veo el incendio de los árboles
Todo ese fuego me indigna pero no me muevo
Soy la inutilidad andante
Me acarició el rostro tratando de encontrar
Sudor
(…)
Voy a la cocina
Me sirvo un vaso con agua
Y pienso en los árboles que abracé en mi vida
Repartidos en muchos lugares del país
Ese fuego que los quema
Me está quemando a mi por dentro

De este modo, Fio consigue equilibrar estas identidades y darle contenido subjetivo a esas etiquetas con las que el mercado empaqueta a las generaciones contemporáneas. La presencia familiar y social de la muerte, pero también la visualización del futuro de la poesía que propone la tercera y última sección son un primer síntoma de que ese proceso de etiquetado puede ser resistido y transformado. Vivimos un momento histórico neoliberal-conservador (por raro que suenen esos dos términos juntos). Si en estos tiempos la poesía debe comunicar alguna especie de cuestionamiento, y CAM GIRL ya lo escenifica en la pantalla y en la calle, en lo que sigue de la poesía de Terrazas quizá veamos que este potencial de cuestionar la realidad puede escenificarse también en lo subjetivo. 

 


Teresa Cabrera Espinoza (Lima, 1981). Es escritora y editora. Ha publicado Sueño de pez o neblina (2010) y El nudo (2012). Las edades (2021), su más reciente poemario, ha sido editado por el Álbum del Universo Bakterial, sello editorial de sus anteriores libros.

Fiorella Terrazas a.ka. Fioloba (Lima, 1990). Es comunicadora digital y poeta queer de género fluido emodark-kawaii post-depresiva transfeminista neurodivergente. Su trabajo ha sido publicado en websites, revistas y blogs de poesía en varios países de Latinoamérica. Sus poemas han sido adaptados a diferentes medios más allá del papel o la pantalla, usando plataformas como Spotify o live streaming a través de su cuenta de Instagram.