Cuarto manifiesto del Comando Plath: “Yo también soy un chisme terrorista”

Yo también te creo

El Comando Plath sigue en pie. El grupo de mujeres escritoras, artistas e intelectuales peruanas hace entrega de su cuarto manifiesto titulado “Yo también soy un chisme terrorista“, a propósito de las declaraciones del papa Francisco durante su visita al Perú.

El texto está inspirado en la frase “Me too” o #MeToo (yo también, en español), el nombre de un movimiento estadounidense iniciado en las redes sociales para denunciar la agresión sexual y el acoso sexual, a raíz de las acusaciones de abuso sexual contra el productor de cine Harvey Weinstein.  Y, por supuesto, rechaza las palabras de la actriz francesa Catherine Deneuve, quien se ha manifestado en contra del “Me too”.

Imagen: composición Lee Poesía


Yo también soy un chisme terrorista (tan poco escuchadas / tan bien maltratadas)

Yo también estoy harta de que me digas feminazi o, recientemente, femichucha.
Yo también soy feminista no tu feminista imperfecta.
Yo también me indigno frente a tu necedad.
Yo también estoy harta de que te escudes en unas 100 francesas fachas para importunarnos y ser xenófobo.
Yo también soy una puritana, de esas que prefieren su deseo a tu invasión.
Yo también dudo entre la risa y el enojo cuando leo tu opinión del feminismo.
Yo también estoy harta de verte en la televisión hablando de feminismo cuando no eres capaz ni de freír un huevo.
Yo también me crié en una familia machista pero no por eso me volví un borrego sin dos dedos de frente para decir que “Yo tampoco”.
Yo tampoco puedo creer que no notes tus privilegios.
Yo tampoco creo en tus burdas excusas.
Yo tampoco aguanto más tus poses de machito de izquierda.
Yo tampoco sabía que tenía la última palabra.

Yo también estoy harta de que me trates como tonta por ser mujer.
Yo también me cansé de ser vuestra muñeca.
Yo tampoco voy a sentarme a esperar a que cambies.
Yo también me cansé de que me mires las tetas cuando me hablas.
Yo también soy intolerante, porque no se tolera tu erección como ley.
Yo también muestro tetas si me da la gana en la protesta, no para tu consumo, tampoco para tu santa moral.
Yo tampoco quiero que me envíes fotos de tu pene cuando no te las he pedido.
Yo también estoy harta de que me grites mal cachada cuando te increpo porque me has cruzado con tu auto.
Yo tampoco aguanto que te escudes en nuestra amistad para comportarte como un patán.
Yo también estoy cansada de que me expliques cómo me debo sentir frente a una agresión.
Yo también me cansé de llenarme de paciencia y tolerancia para aguantar tu machismo.
Yo también estoy harta de que me digan que eso no es agresión sino un piropo.
Yo también me acuesto con quien quiero y cuantas veces quiero.
Yo también me cansé de aquellos que creen que camino detrás del hombre.
Yo también soy hija de alguien, hermana de alguien, nieta de alguien, madre de alguien… y, como a ellas, también me están matando.

Mesdames, yo también estoy con las francesas, sí, “delata a tu cerdo”.

Yo tampoco quiero que me insistas cuando te he dicho que no.
Yo tampoco soporto que le digas a todo el mundo que me amas porque lo aguanto todo.
Yo tampoco te aguanto y no tengo miedo de decirlo y gritarlo si es preciso en tu cara.
Yo tampoco quiero cocinar, lavar o cambiar pañales porque estoy cansada.
Yo tampoco nací sabiendo coser, sabiendo bordar, sabiendo abrir la puerta para ir a jugar.
Yo tampoco puedo creer que para ti el que sea soltera signifique que esté disponible.
Yo tampoco sé que cochecito de bebé escoger…y eso no es antinatural.
Yo tampoco aguanto que me llames histérica si te doy la contra.
Yo tampoco quiero ser madre y no soy egoísta ni frustrada.
Yo también me doy cuenta de que tu mansplaining es purita inseguridad y no estoy dispuesta a seguirla tolerando.

Yo tampoco tengo por qué soportar tu condescendencia.

Yo también estoy cansada de que la RAE sea tan machista [fácil: 5. adj. dicho especialmente de una mujer que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales] y aún lo siga perpetuando.
Yo también escribo.
Yo también publico.
Yo también existo.
Yo también soy poeta.
Yo también estoy harta de que me pregunten si escribo aun si mi nombre figura en la lista de invitados del festival de poesía.
Yo tampoco entiendo por qué no me creen cuando les digo que todo esto lo hice sola.
Yo también fui la cuota de género.
Yo también estoy harta que me identifiquen como la novia / ex esposa de algún intelectual.
Yo también fui la mascota étnica en un proyecto de cooperación para el desarrollo.
Yo también quiero mi tiempo para escribir.

Yo también soy una monja chismosa.
Yo también soy Anna Karenina, levantándose de las vías del tren.
Yo tampoco he sido violentada pero eso no me impide ver la violencia de género.
Yo tampoco tengo paciencia para aguantar todo esto (Micaela Bastidas).
Yo también creo en la sororidad como resistencia al patriarcado.
Yo también creí que toda esta mierda sería para siempre.
Yo tampoco imaginaba que éramos tantas y tan fuertes.

Yo tampoco puedo caminar por la calle tranquila.
Yo también me quedé callada cuando quería gritar.
Yo también quiero gritar, estoy cansada del silencio.
Yo tampoco sabía que estaba siendo violada por mi tío.
Yo tampoco pensé que ser mujer significaría estar en riesgo.
Yo tampoco sabía que siempre debía asumir que era culpable.
Yo también me quedé callada, no está siendo fácil, aquí nada es fácil.
Yo también soy guerrera, tengo la mano de mi abuela en mis trenzas.
Yo también soy ella.
Yo tampoco seré una víctima por siempre.
Yo también tengo impregnada la fuerza de la sobreviviente.
Yo tampoco sabía decir no.
Yo tampoco sabía que podría decir no.
Yo también dije no, pero igual pasó.
Yo también pensé que era mi culpa, yo también pensé que lo provoqué.
Yo también sufrí un intento de violación de un “poeta” durante una reunión en casa de una amiga, mientras dormía. Yo tampoco guardé su semen como prueba, su rostro amoratado por un puño amigo solo le duró un mes. Yo tampoco hice bulla. Yo también creí que denunciarlo me haría más daño a mí. Yo también lo veo en recitales, en la calle, en la universidad y sigo sintiendo que debí ser yo quien destruyera su maldita seguridad.
Yo también sufro de ataques de pánico, yo también me corté, yo tampoco supe lidiar con el dolor del después.
Yo también tengo familiares que encubren violadores.

Yo también me llamo Comando Plath y no me vas a decir cómo nombrarme.
Yo también soy una plaga feminista y una fanática y no te voy a dar descanso porque tú no me lo das a mí.
Yo también denuncié sin pruebas y lo hice porque sí sucedió.
Yo también me levanté y ladré frente a la caricaturización racista y misógina de la mujer originaria/indígena/andina/campesina.
Yo también denuncio el neoliberalismo porque mata a las mujeres y a los menos favorecidos.
Yo también estoy contra el indulto de un asesino y perpetrador de políticas públicas contra las mujeres y la comunidad LGTBI.
Yo también puedo integrar en paridad paneles sobre racismo, senderología, corrupción y otros temas que crees que no domino.
Yo también puedo comentar tus posts misóginos exasperándome y poniéndome salvaje porque estoy hasta las gónadas de darte a diario y gratis pedagogía en feminismo.

Yo también soy una sobreviviente.
Yo también soy un chisme de Ayacucho
Yo también te creo.

Comando Plath, 29 de enero de 2018.

Año en que el Papa nos nombró “chismosas” y “terrucas”, usando el lenguaje como medio de censura, al igual que los poderes fácticos, para criminalizar y silenciar la protesta. Respetamos a los creyentes, pero no las políticas de encubrimiento del poder de cualquier tipo. Año de la perra china y de la lucha contra la corrupción. Aquí seguimos de pie.

#YoTambién #MeToo #YoTampoco #MoiNonPlus #YoTambiénSoyUnaMonjaChismosa

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